-

 

 

 

inicio | favoritos | contacta con nosotros

  HOCKEY
-
 
 
24-12-2017 | FÚTBOL  - ARTÍCULO DE OPINIÓN | SALVADOR  GÓMEZ RUIZ
-

El fútbol de los tramposos

 
Salva Gómez, técnico del juvenil B del San Fernando Atlético, muestra su indignación por las condiciones del ¿terreno de juego? del San García de Algeciras donde su equipo jugó el día 16, y también por las irregularidades cometidas por el Algeciras CF y el San Bernardo
 
 
"Mi nombre es Salvador Gómez Ruiz. Actualmente entreno al juvenil B del CD San Fernando Atlético, que el grupo 1 de la Tercera Andaluza.

El motivo de esta carta que he decidido enviar a deportedelaisla.com es mostrar mi absoluta indignación por lo acaecido en el partido que nuestro equipo disputó, el pasado sábado, contra el San García en la localidad de Algeciras.

Algeciras y San Bernardo, denunciados

Y digo indignación, porque ese estado ha estado precedido por la incredulidad más absoluta. Me explico. Durante esta semana, he podido conocer que dos equipos de nuestro grupo, concretamente el ¡¡¡ primer y segundo clasificados !!! han sido denunciados por sendos incumplimientos del reglamento a cuál más grave.

Concretamente el Algeciras ha sido denunciado (con pruebas documentales) de realizar una suplantación de identidad, de forma que un jugador ha disputado un partido con una ficha que no es suya. Y por otra parte, el San Bernardo está denunciado por haber falsificado certificados médicos de varios jugadores. Así mismo hay clubes cuyos responsables han desarrollado su labor estando sancionados".

 


El corner está pegado al muro de hormigón.

 

"Un campo de barbecho, para sembrar patatas, que no tenía la longitud mínima exigida y los puntos de penalti estaban a ocho metros de la línea de gol"

"Sin embargo, lo que vivimos en la jornada del pasado 16 de diciembre, al enfrentarnos al San García en Algeciras, es ya de escándalo. El campo donde pretendían que se jugara al fútbol es, supuestamente, un campo de tierra, pero no de esa tierra algo irregular con algunos baches, sino de la que solo sirve para sembrar patatas. ¡Imaginen el riesgo de lesiones!. Yo he jugado en campos de tierra, pero no de barbecho. Les juro que nunca vi nada igual.

Ahora hablemos de  las dimensiones del mismo. De haber querido podríamos haber alegado que no se podía jugar por no tener las medidas mínimas exigidas en el reglamento. Una de las mitades tenía unos 43 metros. Si suman los 43 o 44 de la otra parte no salen los 90 metros de longitud mínima exigida.

Los puntos de penalti estaban a escasos 8 metros de la línea de gol. De hecho nos pitaron un penalti en contra y el árbitro tuvo que medir bien la distancia, alejando el balón ¡¡más de dos metros!!  de su lugar de origen. Las líneas que delimitaban el terreno de juego eran una sucesión de curvas que iban y venían. Y también, por supuesto, estaban las porterías. Las alturas no eran adecuadas. De hecho en una portería se apreciaba que una escuadra estaba torcida. Y es que hablamos de fútbol federado, no del partido de la feria de mi pueblo.

"El árbitro nos dijo que uno de sus asistentes tiene retraso y que no entendía como lo mandaban a este tipo de partidos. Lo consideran capacitado, pero un día nos matan"

Aún hay más. Empezado el partido, todo el mundo observaba que uno de los dos líneas no corría bien o que le costaba moverse. Lo curioso es que no levantaba el banderín ni para señalar los fueras de banda. Ya no les digo los fueras de juego. Parecía como ausente.

Al final del partido, el árbitro, al ver nuestras caras indignadas y abatidas, se dirigió a nosotros y se mostró tan sincero y honesto que a míi casi se me saltan las lágrimas.

Textualmente nos dijo. “Entiendo vuestro enfado. Algunos goles del equipo contrario seguramente eran en fuera de juego pero es que el línea tiene retraso”. Yo no salía de mi estupefacción. Y continuaba diciendo que “yo no entiendo como mandan a ese chaval a este tipo de partidos. Me he quejado pero lo consideran apto para arbitrar cuando se ve que no está capacitado ni sabe. Cualquier día nos matan. Comprended que he podido pitar algunas cosas, pero no puedo estar haciendo la labor de un compañero y la mía a la vez”.

"Este campo es un desastre. No sé como permiten jugar aquí", reconoció el colegiado

A mí se me cayeron ya los botes del agua, pero aún añadió que "este campo es un desastre. No sé cómo permiten jugar partidos aquí. Ya habéis visto que he tenido que retrasar el punto de penalti. Además la ¿línea? de banda es un peligro pues está a menos de un metro del muro de hormigón que rodea el campo”.

Mi delegado y yo asistíamos mudos y cada vez más perplejos a aquel discurso surrealista pero totalmente acertado y preciso. Ya por último aquel chaval, que se veía curtido y sensato, nos terminó de decir “La verdad que es jodido venir desde San Fernando, con el gasto que supone para el club (unos 400 euros, mire usted) para que os hagan jugar en estas condiciones. Pero comprended que yo no puedo hacer nada. La federación es la que manda. Yo solo puedo reflejar estas cosas en el acta”.

"Es la enésima trampa que veía en esta Liga. Aquí sólo vale ganar a cualquier precio"

Está claro que eso no era fútbol. Era la enésima trampa que veía esta temporada. Parece que aquí sólo vale ganar a cualquier precio y con cualquier medio, pero lo vivido en ese trozo cuadrado con tierra removida (me niego a llamarlo terreno de juego) me resulta inadmisible para una federación que presume de centenaria.

Una vez me dijo un colega que si pretendes estar en el fútbol base para que te recuerden por ser campeón o por tus triunfos, has elegido mal. Si de verdad quieres ser reconocido será por las enseñanzas que ofrezcas, la formación humana y futbolística que propongas y los valores que transmitas. Todo lo demás es humo".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 
deportedelaisla.com | GABY CUMBRERAS | gabycumbreras@gmail.com | 600068278
 
Creación y diseño - MARIO SÁNCHEZ